martes, 27 de junio de 2017

De la casa



En el que satisface un pensamiento ante la Catedral Metropolitana

A Luis Flores
por el primer verso

¡Dos bolsas de Sabritas, quince pesos!
Gritaba la señora de la esquina
como los himnos negros y los rezos
que brotan de una pila neoyorquina.

Allá vienen la chota y sus sabuesos
para arrastrar su presa a la neblina
más son los polizontes tan obesos
que la señora escapa transfelina.

Terror para nosotros, los civiles,
frente a la ventanilla de las quejas,
la espera de otras guerras mercantiles,

pogromos, mataderos para ovejas,
en esta diagonal de los alfiles
que aquí ya presentimos tras las rejas.

sábado, 13 de mayo de 2017

Un poema de William Carlos Williams



¡Venga ya!

Una manera distinta de pensar
                  sosa y
                                   desesperada
como la del sargento Tal y Tal
                                      en la carretera
a Belleau Wood:
                   ¡Venga ya!
                                      ¿Quiere vivir para
siempre?
                   Tal
                                      es la esencia
de la poesía.
                  Y sin embargo no
                                    siempre
toma la misma forma.
                   Sobre todo
                                     supone
saber escuchar al
                    ruiseñor
                                     y a los tontos.


Tomado de Viaje al amor, de Lumen, traducido por Juan Antonio Montiel.

martes, 21 de febrero de 2017

De la casa



(La sirena se ha puesto a pensar)

Pensando en Lucrecio 

A Eduardo Padilla


Un hombre dijo: fabricaré la flecha
más hermosa que haya dividido el aire.

Otro hombre dijo: una vez
que un muro detenga el camino
de la flecha, el arquero
deberá subir el muro y lanzar de nuevo la flecha
y de nuevo el muro y de nuevo la flecha.

Otro hombre dijo: asesinaré
a todos los arqueros del mundo

y Dios, que es el tiempo, estornudó.



Poema perteneciente a Ídolos (escenas con fondo de sirena), publicado próximamente por Editorial Montea.