lunes, 22 de julio de 2013

Lunes de locales y nacionales






Su nombre es Alicia.
Es alérgica a los gatos.

Le gusta el olor de la gasolina
y la lavanda,
el color amarillo
y las películas francesas.

Dicen que cambia sexo por chocolates…

Anoche la vieron partir con el carnicero.
Nadie sabe a dónde.

En octubre cumpliría los quince.



                                                         Lorena Cienfuegos
                                                         (D.F. 1981)




Pág. 27
El margen reversible
Antología V. Poesía
IMAC 2004

sábado, 20 de julio de 2013

Sábado de clásicos



Holganza

                                                           a Yves Boisvert




a veces eso llega tan cerca de la orilla
que los trabajos serios del pensamiento
sólo parecen una sarta de evidencias
alguien en nosotros quiere acabar con todo
sabe por qué, ve cómo
la puerta abierta, entra el sol
con el viento       sólo la impaciencia
de los niños es suficientemente entera
para medirse con la meta suprema
cuyo “ya está” rechaza las exigencias
de pruebas como otras tantas mentiras
es como si llevado hasta lo más grave de sí mismo
al pensamiento no se le ocurriera nada mejor que
         cruzarse de brazos



                                                        Paul Chamberland
                                                        (Longueuil, Quebec, 1939)



Pág. 167
Fénix integral,
Poemas (1975 – 1987)
Edición Bilingüe
Traducción: Adrien Pellaumail
Universidad Nacional Autónoma de México 2004

lunes, 15 de julio de 2013

Lunes de locales y nacionales


XV. [Las damas rusas]

Triste lo triste: como un cuerpo muerto
en los arroyos de la primavera.
Y mis arlequines de espuma adentro,
en lo hondo negro, fingiendo que es verdad;
mis payasos caídos, títeres de un capricho supremo,
al final del final, su vapor lento, renqueando
por la costa aguda, a dónde iba, a una ruta de sombras,
la moneda en la mano, a quién se la doy,
cuando paso el río se desencadena,
mentira es lo que sientes, mi arlequines dudosos
traen mochilas de encargos, regalos, el fieltro
los separa del dolor, son arlequines de tela, al oído,
son payasos de estopa, no ríen de veras, mientes, rijosos,
se escapan por un hoyo, como esa herejía llamada alma,
dice ella, la más rusa, la menos dama, la menos pintada,
rima oro con toro, se clava el cuerno, se irrita con la mugre,
estruja su trozo de algodón, ¿te vas?, no te vayas, vete,
la sangre sólo huele a sangre, mis arlequines astutos
calculan su desprecio según el fulgor de cada desperdicio
en ese arroyo de mientras, esa agua de antes,
ese tiempo estirando la cola entre los rasgos
de qué río, en mi mente
hubo largos trances, ficciones que duraron semanas
pero ningún río fijo pudo instalarse
en el recoveco de su imagen,
quién querría ese desecho, ese brote de intimidad
cuando una máscara se cambia por otra, la primeriza,
río de la mueca, mis payasos detentan su propia idea
del mundo, distinta, más breve, rutilante,
¿amorosa?, cándida en todo caso, la broma
guardada en su bolsillo de remiendos
como el último recurso antes del silencio,
¿piensan?, yo a veces pago sólo por contemplar.  



                                                                          Tedi López Mills
                                                                          (Ciudad de México, 1959)


Pág. 39 
Parafrasear 
Bonobos
México 2008

sábado, 13 de julio de 2013

Eká Kusúala



Nibí Towí

Nibí, mojé towí:
ketási mo rewélisa are
pe ralámuli ra´ichása
kému apalocha a´lí kému u´sú

Je´ná Wachócho ko
ralámuli kawíwala ju
echigite tamojé
pe kiýáwala ra´ichasa are.

Nibí, mojé tewé:
ketaási mo rewélisa are
pe ralámuli ra´ichása
kému ochípali a´lí kemú aká.

Je´ná Chiwáwa kó
ralámuli ra´íchale
bachabé ko sébali
chavé kiýá sinéwi chokichí.


                                               Martín Makáwi



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Mira Niño

Mira, mi niño:
no te avergüences
cuando te hablen en tarahumar
tus abuelos maternos.

Aquí en Guachochi estamos
en tierras de los tarahumares
por eso debemos hablar
las antiguas palabras.

Mira, mi niña:
no te avergüences
cuando te hablen en tarahumar
tus abuelos paternos.

En Chihuahua se habló primero
el idioma de los tarahumares
desde hace muchísimo tiempo
antes, desde el principio.


                                        Traducción: Enrique Servín



Pág. 40 – 41
Eká Kusúala 
Canciones del viento
Versión bilingüe
Ichicult, 2012
Colección Masadai.