domingo, 10 de julio de 2016

Vasko Popa



Después del juego

Al final las manos se agarran la panza
Para que la panza no reviente de risa
Pero ahí no hay panza

Una mano se levanta con esfuerzo
Para secar el sudor frío de la frente
Pero tampoco hay frente

La otra mano busca el corazón
Para que no salte del pecho
Y tampoco hay corazón

Las dos manos caen
Ociosas caen al regazo
Tampoco hay regazo

Sobre una palma ahora cae la lluvia
De la otra crece la hierba
Qué te cuento


Tomado de: El cansancio ajeno, poesía completa, p. 125
Traducción de Dubravka Suznjevic

No hay comentarios:

Publicar un comentario